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NIÑO, ¡SIÉNTATE BIEN!

Seguro que esta frase la hemos dicho todos muchas veces. Y también hemos pensado que son manías del niño.
Pero, ¿alguno habéis pensado que quizás haya algo que impida que tenga una buena postura? ¿O que esa postura que adopta el niño es para compensar otro problema?

Una mala postura puede ser el síntoma de un problema, y es importante detectar la causa.

Las causas más frecuentes pueden ser:

  • Un problema visual:
    • Miopía, hipermetropía o astigmatismo sin compensar.
    • Ojo vago o estrabismo. Busca la posición que favorezca al mejor ojo.
    • Problema binocular: ambos ojos no pueden trabajar juntos y apuntar a la vez de cerca, llegando incluso a ver doble. Para evitar la visión doble, tuerce la cabeza para anular un ojo.
  • Un problema de desarrollo motor y lateralidad. Cada vez los niños se mueven menos gracias a las nuevas tecnologías y a que no se les permite el movimiento libre desde pequeños. El uso excesivo de hamacas, tacatá, parques infantiles, carrito,… favorece la adquisición de malas posturas desde pequeños, y que se salten etapas de su desarrollo como es el gateo.

Con el gateo se trabaja un reflejo muy relacionado con la postura, el reflejo tónico simétrico del cuello. Si este reflejo le está estorbando al niño, se sentará en la silla como resbalándose y las piernas estiradas, o se tumbará sobre la mesa. También es muy típico que no paren quietos en la silla y muevan mucho los pies.

  • Una desviación de espalda, problemas en el cuello o tortícolis:

Si la causa es esta, nos vendría bien la ayuda de un fisioterapeuta.

  • Mobiliario inadecuado: mesas y sillas demasiado altas o bajas.

¿CÓMO DEBE SENTARSE UN NIÑO?

  • Lo primero y más importante es que el mobiliario debe ser adecuado a la altura del niño. La mesa debe quedar un poco por encima del ombligo y los pies tienen que estar apoyados en el suelo. Si la mesa y la silla son demasiado altas, podemos utilizar una banqueta para apoyar los pies. La espalda debe quedar bien apoyada en el respaldo de la silla y formando un ángulo recto.
  • Para favorecer la posición de la espalda utilizaremos un atril con una inclinación de unos 20º. Esto ayuda a que el niño no se acerque tanto y los ojos queden paralelos al libro.
  • La mesa de trabajo debe estar despejada y solo tener encima lo necesario.
  • Se pondrá una luz directa a la tarea y la luz de la habitación permanecerá encendida para que todo esté iluminado de forma uniforme y no se produzcan sombras.
  • La distancia mínima a la que debe estar el libro de los ojos, es la misma que la distancia que hay entre el codo y el dedo meñique.

Si con estos consejos el niño no es capaz de mantener una buena postura o le cuesta estar sentado, será necesario realizar un examen visual y de desarrollo motor para buscar la causa.

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Diana Navas Jurado | Optometrista Col. 12788

Soy Óptico-Optometrista. Máster en Optometría Clínica, Contactología Avanzada, Visión Infantil y Terapia Visual.

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