Ante nuestra creciente preocupación por el uso indebido de los vídeo juegos en línea, hemos consultado a un experto jugador que ha vivido la transformación desde el clásico Súper Mario Bros hasta Fornite.
Como jugador de vídeo juegos desde la época del ZX Spectrum, allá por mitad de los años ochenta, he visto cómo a lo largo de tres décadas se atacaba o se defendía el uso de este sistema de entretenimiento por parte de empresas interesadas, para bien o para mal; y de progenitores, con mayor o menor fortuna, según conocimientos, a la hora de controlar su uso.
Partiendo de la base de que jugar a vídeo juegos NO te convierte en una persona violenta, sedentaria o antisocial, no está tampoco exento de problemas derivados de un uso abusivo por parte del jugador/a.
Voy a analizar por partes y, bajo mi punto de vista, un hecho que me preocupa: el peligro de asociar los vídeo juegos como medio de entretenimiento con los vídeo juegos como medio de vida que sostienen los llamados “youtubers”, quienes invierten horas y horas grabando vídeos mientras juegan, con un fin de rentabilidad económica y no de diversión.
Una cosa es que un adolescente o persona adulta juegue de forma esporádica a su juego favorito, sin descuidar sus tareas diarias, estudios, deporte, ocio con amigos, etc., y otra muy distinta es que vivan pegados al ordenador o consola, convirtiendo a ésta en poco más que esclava de su propio vicio.
En mi juventud, durante la EGB, mis compañer@s de clase y yo, después de hacer nuestros deberes y bajar a la calle a que nos diera el aire, jugábamos al Mario Bros o al Sonic, entre otros, y al día siguiente, en el colegio, hablábamos de nuestros progresos en los juegos, compartíamos logros, trucos, etc. Bastaba con haber jugado treinta minutos al día o cada dos días, lo que demuestra que se puede disfrutar de este hobby sin que llegue a ser un problema.
Pero todo esto que os cuento, hoy en día, se ha visto gravemente dañado por la irrupción de Youtube y el juego en red. No es difícil ver a menores de edad jugando horas y horas al Fortnite sin control parental alguno y dedicando prácticamente todo su tiempo libre en él. Esta clase de jugador/a se expone a sufrir una vida sedentaria, antisocial o incluso violenta y a los datos me remito:
-Recientemente se ha conocido la noticia de que en Reino Unido se está alegando como causa de divorcio el uso desmedido del juego en Red “Fortnite”.
-Algo mucho peor está pasando en EE.UU. Allí, jugador@s de First Person Shooter (FPS) que compiten en línea, al ser derrotados por otro jugador, han llegado a provocar situaciones de venganza acusando a su rival de falsos actos terroristas que han requerido, incluso, la intervención del FBI.
Como conclusión, y después de haber expuesto mis impresiones sobre el antes y después de este asunto, sólo me resta decir dos cosas: una, dirigida a progenitores; y, otra, a jugador@s.
En el primer caso, cabe señalar que es muy lícito que se controle a menores de edad del posible abuso que éstos pudieran hacer. Pero no es necesario restringir hasta extremos exagerados, porque, al final, no deja de ser un hobby como puede ser el de dar patadas a un balón o el de bailar en una academia.
En el segundo, sólo les puedo decir que cuando un hobby se convierte en trabajo (youtubers), al final, puede dejar de ser divertido y atraer más problemas que beneficios. Hay que disfrutar de los vídeo juegos, sin obsesionarse con ser el mejor youtuber. Y, sobre todo, hay que salir de casa, porque la vida pasa muy rápido y si se pasa pegado a un monitor pueden perderse muchas de las cosas que te ofrece. Si sabes compaginar aficiones serás una persona más completa. Así recuerdo lo enriquecedoras que para mí fueron aquellas tardes mientras jugaba a fútbol entre amigos a la vez que hablábamos de nuestras partidas a la Súper Nintendo.
Desde el blog andaluciaesdigital.es nos recomiendan como hacer un uso responsable de los juegos en línea.